Un alquiler complicado no tiene que terminar en juicio.
Un alquiler que se complica puede venir de cualquier lado: un inquilino que no paga, un propietario que no devuelve el depósito, un desalojo que no sabés si es válido. No importa en qué lugar de la relación estés — te ayudamos a entender qué te corresponde y cómo reclamarlo.
Revisamos el contrato de alquiler contra lo que exige la Ley de Alquileres vigente.
Evaluamos si el reclamo —sea tuyo o de la otra parte— es válido y qué margen real tenés.
Si hace falta intimar o responder, te decimos cómo hacerlo dentro de los plazos que correspondan.